Patrocinador
Oficial
Media
Partner

cerrar
Rellena este formulario con tus datos para acceder a los contenidos reservados a usuarios registrados.
Pincha aquí
¿No recuerdas tu contraseña? Pincha aquí

cerrar


Aún no has validado tu email. Te hemos enviado un correo electrónico, debes pinchar el enlace adjunto para validar su cuenta.

Estás en: Portada > 58 Edición 2010  > Diario del Festival > Rompehuesos: el negocio de los accidentes de tráfico
Diario del Festival » ZABALTEGI
Rompehuesos: el negocio de los accidentes de tráfico
PERLAS/ CARANCHO
Martes, 21 de septiembre de 2010

En varias películas norteamericanas aparece la figura de un abogado, normalmente alguien con pocos escrúpulos y menos posibilidades de desarrollar su carrera en otros ámbitos, que se presentan en los hospitales en busca de posibles clientes -la leyenda dice que en Estados Unidos se presentan demandas y reclamaciones por los sucesos más peregrinos y que en algunos casos se han podido obtener indemnizaciones multimillonarias-.

A este tipo de abogados, según hemos podido saber gracias a la película de Pablo Trapero, en Argentina se les denomina “caranchos”, y también “aves negras”, “cuervos” o “rompehuesos”, pero aquí, al parecer, el grado de corrupción es algo mayor que en el norte del continente. Carancho es una historia de amor, pero también una denuncia de una práctica corrupta al parecer muy extendida en un país en el que cada año mueren más de 8.000 personas en accidentes de tráfico. El periódico “La Nación” informaba en su versión electrónica del pasado 16 de mayo de que los caranchos tienen una red de colaboradores que les facilitan conseguir clientes. Añade el rotativo que los denominados rompehuesos “no podrían concretar las estafas sin la complicidad de médicos, camilleros, chóferes de ambulancias, empleados de funerarias y policías”.

De todo esto habla Pablo Trapero en Carancho, donde Ricardo Darín, con su solvencia habitual, interpreta a un abogado corrupto al que las cosas parecen no irle demasiado mal hasta que conoce a una médico de los servicios de urgencias que atienden a los heridos en accidentes de tráfico. La película es un thriller interesante, bien desarrollado y con personajes y situaciones creíbles, que no hace sino volver a poner de manifiesto el buen momento por el que atraviesa el cine argentino desde hace varios años y a pesar de las sucesivas crisis que ha sufrido el país.

M.B.

 

Patrocinador Oficial
Media Partner
Colaboradores Oficiales:
Instituciones Socias:
© Donostia Zinemaldia | Desarrollado por: Yo Miento Producciones
Esta web utiliza cookies propias y externas para ofrecerte una mejor experiencia como usuario. Más información Aceptar